Campaña de DRAGON AGE en el club ARS LUDICA. Sesión 16 El primer encuentro con el temible dragón

Hola amig@s de albinusrol, hoy continuamos nuestra serie de entradas dedicadas a la Campaña del juego de rol DRAGON AGE, que estoy dirigiendo en el Club ARS LUDICA junto a mis amigos Dani "Danpe", Fede "Scarver", Francisco "Telmo" y Alejandro, donde quiero compartir con tod@s vosotr@s el resumen de cada sesión y mis técnicas e ideas que estoy utilizando para las partidas como director de juego.



 Preparación y dirección de la sesión

En primer lugar, sí queréis saber más de este juego, os recuerdo que nuestro compañero Fede "Scarver" nos dejó dos reseñas en el blog: Dragon Age. Caja básica. Manual del jugador y Dragon Age. Caja básica. Manual del director del juego Además en albinusrol hemos jugado la partida La Maldición dalishana en youtube.



Como bien sabéis, la sesión 15 finalizó cuando Telmo, que estaba haciendo la última guardia, escuchó unos gritos desgarradores que provenían del camino principal. Estaba amaneciendo y el hombre de Ferelden, avisó rápidamente al resto de héroes, porque el cielo se había oscurecido de repente y debían estar preparados para solucionar cualquier contingencia. 

Misión secundaria: El dragón de la Ermita abandonada

Cuando los jugadores se embarcaron en la misión secundaria para acabar con el dragón, que en un principio era una excusa para evitar la culpa del terrible incendio del bosque de Brecilia, no pensaba que iban a lanzarse directamente contra una amenaza tan terrible. Sin embargo, los jugadores son libres de tomar las decisiones de sus personajes y cómo les encontré muy animados para acabar con la bestia, decidí mostrar al dragón antes del gran enfrentamiento final. Simplemente quería probar el espantoso rugido de la bestia para ver si alguno de los héroes entraba en pánico. 


Después de evaluar el potencial del dragón, comenzaron las dudas entre varios jugadores sobre la decisión de aceptar la misión del noble Arvaniel. El único jugador que no estaba indeciso era Alejandro, el cual intentó apaciguar las dudas de sus compañeros durante toda la sesión. El resto de jugadores empezó a plantear nuevas estrategias para enfrentarse a la bestia y también valoraron la opción de subir algunos niveles, antes de regresar cuando estuviesen realmente preparados. 

Por último, cómo veía mucha incertidumbre en el grupo, decidí utilizar la opción del malvado perro mabari Cola Negra, que desapareció junto al elfo dalishano Linael en el bosque de Brecilia. Euphraty y los elfos se separaron del grupo para buscar a su compañero y al perro mabari, mientras el resto de héroes, junto al noble Arvaniel, continuaban con sus disparatados planes para acabar con el dragón.

Resumen de la sesión

En esta sesión los personajes jugadores tuvieron un primer contacto con el enorme dragón y poco después avanzaron hacia la ermita abandonada, para acabar con la bestia. Por último, el elfo dalishano Linael y el perro mabari Cola Negra desaparecieron y Arvaniel mandó al resto de elfos en su busca. A continuación os dejo el resumen de esta sesión 16:

Arvaniel dejó en el campamento a Eldriss y Eyra, que aún no estaban recuperados del todo y se marchó con el resto de héroes hacía donde se escuchaban aquellos gritos desesperados. Rápidamente llegaron hasta el camino principal, que estaba bloqueado por los pesados troncos de dos grandes árboles. El viento era huracanado y muchas hojas arrancadas les dificultaban la visión. En medio del camino se encontraba el viejo carromato del enano Bodahn y su hijo Sandal, los cuales estaban lanzando sus barriles y pertenencias a toda prisa hacia la linde del bosque. En las riendas se encontraba el bueno de Hocke, que gritaba al cielo con todas sus fuerzas. Fue entonces cuando todos se percataron del enorme Dragón que sobrevolaba la zona. El gigantesco monstruo descendió sobre ellos y gracias a su poderoso batir de alas, tumbó tanto a elfos como a enanos, que rodaron a varios metros entre los arbustos de la linde del bosque. Solamente Telmo y Rylan aguantaron en pie, acercándose poco a poco a su amigo Hocke, con la intención de bajarlo del carromato y ocultarlo en la espesura. 


Por suerte para ellos, el Dragón se había comido a uno de los dos viejos bueyes que tiraban del carromato y no parecía tener la intención de incinerar el bosque. La bestia descendió hasta posarse en el suelo, clavó sus poderosas garras en la tierra y levantando una enorme polvareda emitió un rugido estremecedor.

Los elfos quedaron ensordecidos y asustados, mientras los enanos estaban intentando ponerse en pie. Rylan y Telmo se intercambiaron una mirada de terror y comenzaron a correr con todas sus fuerzas en dirección al campamento dalishano. El Dragón, dando un par de pasos, se acercó al carromato y completó su desayuno con el otro buey y el pobre Hocke, que finalmente no pudo ser salvado por los dos "valientes" hombres de Ferelden. A continuación, se elevó con un poderoso batir de alas dejando tras de sí un carromato completamente desvencijado y una gran polvareda, que dejo sin visibilidad durante unos segundos, a los desconcertados elfos y enanos. Mientras los guerreros Telmo y Rylan habían cruzado el campamento dalishano a toda velocidad, para continuar avanzando hacia las profundidades del bosque. Finalmente, debido a una fatiga extrema, se derrumbaron a varios kilómetros del campamento y regresaron al campamento cabizbajos y prácticamente agotados.


Los elfos dalishanos y Jarley ayudaron a los enanos a transportar sus pertenencias desde los restos del desvencijado carro hasta el campamento dalishano, donde según Arvaniel, deberían esperar el regreso de los héroes con la cabeza del Dragón. Al rato aparecieron Telmo y Rylan que se unieron al resto del grupo, el cual se preparaba para partir hacía la antigua ermita abandonada. La verdad, es que después de ver al Dragón se veían dudas en las caras de algunos miembros del grupo y por suerte el bueno de Jarley se percató de ello y sugirió a Arvaniel un discurso inspirador para levantar la moral del grupo y el ofrecimiento del tesoro a partes iguales entre todos, a excepción de la ansiada cabeza del monstruo que se quedaría el propio Arvaniel.


Después de levantar la moral del grupo, terminaron de recoger sus armas y equipo antes de partir hacía el bosque, dejando atrás a los dos enanos. Avivaron el paso y llegaron hasta el camino principal que atravesaron rápidamente con miradas nerviosas hacia el cielo. Por suerte no había señales del Dragón y tanto Arvaniel como Jarley empezaron a aventurar que el Dragón podría estar dormido al comerse a los dos bueyes y al pobre Hocke, lo cual les daría ventaja cuando llegaran a la vieja ermita.

El camino comenzó a ascender y pronto llegaron al serpenteante pavimento de piedra, que llevaba a la ermita abandonada, el cual tenía por delante una enorme colina y un profundo barranco a sus pies. Los héroes hicieron una última parada y por desgracia para Arvaniel y Jarley, volvieron las desavenencias con el resto del grupo. Ahora Telmo y Rylan pedían más tiempo para preparar una estrategia y un camino a seguir. Podrían ir por el escarpado sendero de montaña o descender al valle y buscar alguna cueva oculta, que lleve a las cercanías de la ermita. Los elfos Dalishanos permanecían en silencio, mientras su líder Arvaniel intentaba negociar con los dos guerreros de Ferelden.


Euphraty se percató que tanto Linael como el enorme perro Cola Negra habían desaparecido. Arvaniel no le dio mucha importancia y le pidió a Euphraty, Eldriss y Eyra que fueran a buscar a Linael y al perro, mientras él y Jarley seguían planeando con Telmo y Rylan, los pasos a seguir en su difícil empresa. Los elfos dalishanos dejaron el improvisado campamento al pie de la colina y comenzaron a seguir el rastro de su compañero. Todos habían visto al enorme Dragón y a pesar de los preparados discursos de ánimo de Arvaniel, comenzaban a temer por sus propias vidas. Euphraty se había percatado del miedo de sus compañeros y en el fondo entendía la decisión de Linael, como una deserción de la misión del Dragón, pero conociendo a Arvaniel podría tener consecuencias en el propio clan dalishano si finalmente era declarado traidor. 


Telmo, Jarley, Rylan y Arvaniel se quedaron en el improvisado campamento. El noble elfo tenía un plan claro y conciso para enfrentarse al Dragón, pero había esperado a que el resto de los elfos se marcharan en busca de Linael, para enseñarle a su amigo Jarley un frasco con una esencia mágica que podía hacer flotar objetos pesados y que utilizaban los antiguos elfos de los valles, para la edificación en las copas de los grandes árboles. Además le mostró una afilada punta de hierro negro, que había adquirido del tesoro prohibido de su padre Branchala. Con estos objetos mágicos pretendía crear con el tronco de un viejo roble una enorme lanza que ensartaría al dragón y le obligaría a bajar en caso de que les atacara desde el aire. Jarley no conocía las propiedades exactas de los objetos que le mostraba el noble elfo, pero la verdad es que la creación de la lanza mejoraría las posibilidades de enfrentarse al dragón, así que no dudó en apoyar una vez más a su nuevo compañero. Arvaniel con el apoyo de su amigo Jarley se acercó a Rylan y Telmo y les expuso su plan de forma detallada. Finalmente aunque los hombres de Ferelden aún tenían serias dudas sobre la misión, decidieron ayudar al elfo y mientras Telmo terminaba de preparar el campamento a la espera del regreso de los elfos, Rylan acompañaría a Arvaniel y Jarley para elegir el árbol adecuado y preparar la “lanza mágica matadragones”.

Unas millas más al sur, en el camino principal, se encontraban Euphraty, Eyra y Eldriss siguiendo el rastro de Linael y Cola Negra. Habían pasado un par de horas y aunque en un principio el rastro estaba fresco y era sencillo de seguir, se estaba volviendo cada vez más esquivo y los elfos tuvieron que detenerse en el camino, porque el rastro parecía dividirse hacia las dos lindes del bosque a la vez. Euphraty, gracias a su experiencia como rastreadora, consiguió encontrar media huella sin borrar que indicaba el camino que habían seguido los fugados, pero estaba muy extrañada de que Linael y Cola Negra pudieran ocultar sus huellas de forma tan profesional. Mientras buscaban recuperar el rastro, Eldriss y Eyra felicitaron a Euphraty por su compromiso de boda con Arvaniel en caso de que mataran al dragón. Nuestra heroína estaba confusa, porque no recordaba haber tenido una conversación tan seria con Arvaniel y confesó a sus amigos elfos que a ella le gustaban las elfas, así que no tenía ninguna intención de casarse con Arvaniel. Cuando se disponían a seguir el rastro que se internaba de nuevo en la linde del bosque a la derecha del camino principal, Eyra le pidió a Euphraty regresar al campamento para informar a Arvaniel, aunque realmente lo que quería era volver junto a Telmo. Nuestra heroína le permitió regresar y junto a Eldriss desapareció en la espesura siguiendo el rastro de Linael y Cola Negra...


¿Funcionará realmente el plan de Arvaniel para acabar con el enorme dragón?, ¿Encontrarán Euphraty y Eldriss a su amigo Linael y al esquivo Cola Negra?, ¿Estarán seguros los enanos Bodahn y Sandal en el antiguo campamento dalishano?, ¿Seguirán los héroes a Arvaniel en su peligrosa misión, después de haber visto al dragón?... Estás y más preguntas deberán tener respuesta en futuras sesiones.

Espero que os guste nuestra campaña,

Un saludo a tod@s

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