Campaña de DRAGON AGE en el club ARS LUDICA. Sesión 17 La grieta del Velo

Hola amig@s de albinusrol, hoy continuamos nuestra serie de entradas dedicadas a la Campaña del juego de rol DRAGON AGE, que estoy dirigiendo en el Club ARS LUDICA junto a mis amigos Dani "Danpe", Fede "Scarver", Francisco "Telmo" y Alejandro, donde quiero compartir con tod@s vosotr@s el resumen de cada sesión y mis técnicas e ideas que estoy utilizando para las partidas como director de juego.



 Preparación y dirección de la sesión

En primer lugar, sí queréis saber más de este juego, os recuerdo que nuestro compañero Fede "Scarver" nos dejó dos reseñas en el blog: Dragon Age. Caja básica. Manual del jugador y Dragon Age. Caja básica. Manual del director del juego Además en albinusrol hemos jugado la partida La Maldición dalishana en youtube.



Como bien sabéis, la sesión 16 finalizó con Telmo terminando de montar el improvisado campamento en la colina cercana a la Ermita abandonada, mientras Rylan acompañaba a Arvaniel y Jarley para elegir un árbol y preparar la “lanza mágica matadragones”. Lejos de allí, en la espesura del bosque de Brecilia; Euphraty, Eyra y Eldriss continuaban siguiendo el rastro del fugado Linael y el perro mabari Cola Negra.

Misión secundaria: El dragón de la Ermita abandonada y los Chasind seguidores de Clarissa

Después de una sesión llena de dudas, tras el primer encuentro con el dragón, utilicé una grieta en el velo sobre la Ermita abandonada, para terminar de poner nerviosos a mis valientes jugadores. Alejandro muy fan de la saga de Dragon Age, temía que las criaturas surgidas del Velo se sumaran al dragón y complicaran aun más la difícil misión. Fede y Paco decidieron que sus personajes debían replegarse a la espera de los refuerzos elfos, que estaban buscando al fugado Linael y así al menos aumentar su número de cara al posible enfrentamiento con el dragón o criaturas del Velo. 


Como Dani "Danpe" llevaba algunas sesiones dudando muy seriamente sobre la elección de ir a por un enorme dragón y ahora estaba lejos del resto de jugadores, aproveché la ocasión para desarrollar la trama de los bárbaros chasind, que habían atacado al grupo de héroes en el Campamento Dalishano para proteger a Elistea, una bruja de la espesura, que según ellos se había transformado en el dragón. Quizá no es la mejor opción la de llevar dos tramas a la vez, pero mi intención es que los jugadores se diviertan y viendo que Dani no quería verse involucrado en la trama del enorme dragón, era una opción viable para un par de sesiones. 

Por último, el malvado perro mabari Cola Negra llevaba varias sesiones influyendo en la débil mente del joven elfo Linael y ahora estaba preparado para su venganza contra los jugadores, a excepción de Euphraty que le había tratado bien cuando abandonó al bann Trumhall y tenía muchas diferencias de criterio respecto al resto de héroes. Lógicamente al villano le interesa que el grupo esté dividido antes de hacer su jugada maestra.


Resumen de la sesión

En esta sesión Euphraty finalmente encontró a un cambiado Linael y tuvo que tomar la difícil decisión de seguir a los últimos chasind de la avanzadilla que les atacó, para encontrarse con la chamán Clarissa, la cual podría tener respuestas a sus preguntas. El resto de héroes tuvo que regresar al campamento dalishano, porque la rotura del velo en las cercanías de la Ermita abandonada hacía la misión de dragón mucho más complicada. A continuación os dejo el resumen de esta sesión 17:

Telmo que había terminado de preparar el campamento, se sorprendió al ver como el cielo adquiría un extraño tono verdoso con manchas blanquecinas, las cuales se movían a gran velocidad. Estaba seguro que procedían de la ubicación donde se encontraba la vieja Ermita abandonada y decidió esconderse entre la maleza cercana al campamento para vigilar. Mientras, en el interior del bosque, Arvaniel iba inspeccionando los árboles con el objetivo de elegir el adecuado para su “lanza mágica”, seguido de cerca por Rylan y Jarley. Finalmente encontraron un viejo roble que podía servir para tan noble propósito, así que Arvaniel pidió a Jarley que lo derribara con su hechizo de puño pétreo. El mago se concentró y derribó el árbol, que cayó a plomo entre la maleza. Entonces Rylan con una de sus hachas de mano se dedicó a separar las ramas del tronco. Enfrascados en su trabajo, los héroes no se percataron de cómo el cielo empezaba a oscurecerse, a pesar de ser mediodía. Jarley, que estaba junto a Arvaniel y Rylan, comenzó a escuchar voces fantasmales y sintió como las manchas blancas comenzaban a formar siluetas de humanos corrompidos, que querían atraparle. El mago se puso muy nervioso y avisó a sus amigos, los cuales no entendían lo que estaba sucediendo, para marcharse inmediatamente, porque parecía que el velo se había rasgado y no estaban seguros en el bosque. Arvaniel empezó a protestar, porque él no veía el peligro alguno, pero Rylan sí creyó al mago y finalmente los tres decidieron regresar lo más rápido posible al campamento, dejando el enorme roble allí tendido entre la maleza.


Mientras en el campamento Telmo, que estaba escondido en los arbustos, pudo apreciar como las manchas blancas descendían desde el cielo y movían tanto las llamas de la hoguera cómo las tiendas de campaña. De repente apareció en medio del campamento la joven Eyra, que llegaba exhausta y no encontró a nadie. Telmo salió de la foresta y abrazó tiernamente a la elfa entre sus poderosos brazos, con la mirada puesta en un cielo hostil y unas extrañas formas blancas que parecían decididas a echarlos de allí.

Unas millas más al norte, nuestra heroína Euphraty junto a Eldriss, seguían un rastro fresco de Linael y Cola Negra. Según la propia Euphraty parecía que los fugados se habían esforzado mucho en ocultar su rastro del camino principal, e incluso prepararon rastros falsos para confundir a posibles perseguidores, pero parecía que al llegar de nuevo a la foresta no intentaron ocultar su rastro. El cielo se estaba volviendo grisáceo por momentos y chocaba frontalmente con el extraño cielo verdoso que se había formado en las colinas, provocando una luz siniestra y apagada en toda la foresta. Por suerte, los elfos dalishanos poseían una vista muy aguda y gracias a su entrenamiento podían escuchar hasta el sonido del agua a muchos metros de distancia. Euphraty encontró a Linael subido en la rama de un gran árbol mirando hacia el norte. Decidió preguntarle sin reparos porqué había abandonado al grupo. Linael giró su cabeza 180 grados, lo que dejó estupefactos a los dos elfos perseguidores y contestó que no se iba a quedar con el loco de Arvaniel para morir a manos del Dragón. Euphraty pidió al nervioso Eldriss que buscara a Cola Negra, el cual no parecía estar por allí, antes de continuar analizando al nuevo Linael. Nuestra heroína se dio cuenta que el joven dalishano estaba muy tieso y se comportaba de forma extraña, como si fuera una marioneta, pero también parecía que no quería hacerla daño, así que siguieron discutiendo sobre la misión “suicida” de Arvaniel. El comportamiento de Linael también era muy extraño y parecía saber que el incendio había sido provocado por Jarley y conocía los miedos de la propia Euphraty, que realmente estaba algo desconcertada en ese momento. De repente, la invitó a subir a la rama del árbol para mostrarle el verdadero camino que debía seguir. Euphraty subió sin pensárselo dos veces y desde la altura pudo ver un campamento formado por varias tiendas en un pequeño claro más adelante, además de tres figuras encogidas junto a una moribunda fogata...



A los pocos minutos llegaron al campamento Arvaniel, Jarley y Rylan muy nerviosos y mirando al cielo. Jarley continuaba escuchando las voces, mientras que Arvaniel parecía frustrado por no haber podido traer el tronco para terminar su “lanza mágica”. Telmo les explicó lo que había visto cuando se marcharon del campamento y la joven Eyra informó de que aún no habían encontrado a Linael, pero Euphraty estaba siguiendo un rastro fresco a través del bosque. Después de unos minutos de discusión, porque lógicamente Arvaniel quería avanzar, pero el resto no lo veía tan claro. La mayoría decidió que lo mejor era descender de nuevo al Campamento Dalishano, donde habían dejado a los enanos Bodahn y Sandal, para esperar el regreso de Euphraty con el resto de los elfos dalishanos y evaluar sus opciones para el asalto a la Ermita abandonada. A regañadientes, el noble Arvaniel accedió a retroceder con la esperanza de que su prometida Euphraty regresara pronto con Eldriss y Linael, para volver a centrarse en la misión del Dragón.


El grupo recogió rápidamente el improvisado campamento y comenzó a descender hasta llegar al camino principal, justo antes de regresar a la foresta de camino al Campamento Dalishano. Jarley se percató que según se alejaban de la colina, las voces parecían más lejanas y se calmó un poco. Rylan y Telmo vieron como una enorme tormenta se había formado rápidamente al norte y había reducido el cielo verdoso que cubría sus cabezas de forma considerable. Jarley, algo más tranquilo, aprovechó una pregunta de Telmo sobre el Velo, para explicar un poco la situación en la que se encontraban actualmente. Gracias a sus estudios en la Torre del Círculo, sabía que el velo se había debilitado o incluso rasgado en esa zona y por ello los espíritus podían interaccionar con el mundo material, lo que hacía más difícil la misión de acabar con el Dragón. El grupo no tuvo ningún problema en llegar de nuevo al Campamento Dalishano, donde fueron bien recibidos por los extrañados enanos de los que se habían despedido unas horas antes. Allí el joven mago Jarley decidió irse a descansar a una de las tiendas, porque aún estaba afectado mentalmente por el episodio con los espíritus del velo. Arvaniel convenció a Rylan de que mientras esperaban a Euphraty lo mejor era seguir trabajando en el plan original y se marcharon a la foresta de alrededor del campamento, para buscar un árbol con el que fabricar la “lanza mágica”. El noble elfo agradeció a Rylan su ayuda y amistad ofreciéndole un amuleto dalishano, que el humano podría enseñar a su padre El Gran Branchala en caso de que no sobreviviera al duelo con el Dragón y ser recompensado, siempre que llevara la cabeza del monstruo. Por último, Telmo y Eyra aprovecharon la tarde acondicionando mejor el campamento, junto a los enanos, para descansar cuando se hiciera de noche. 


Euphraty y Linael observaban desde la altura a las tres figuras que hablaban casi en susurros, cuando comenzó a llover de forma torrencial sobre el bosque de Brecilia. Nuestra heroína decidió acercarse más y sigilosamente acechó a las figuras situándose justo detrás de la tienda más cercana a donde se encontraban. Desde su privilegiada posición pudo ver a dos arqueras chasind y a un anciano que se apoyaba en un viejo bastón, que discutían porque no regresaban los chasind que habían sido enviados para proteger a Elistea, que según ellos era el Dragón. Euphraty después de evaluar la situación decidió salir y advertir a los chasind que el problema del Dragón era secundario y que un peligro mucho mayor se podía ver sobre el cielo de la Ermita Abandonada. En ese momento apareció Eldriss que nervioso apuntaba con su arco a los chasind, los cuales también habían sacado sus armas. La elfa dalishana tuvo que calmar a su compañero y tras hablar con el anciano decidió acompañar a los chasind hasta su campamento, más allá del paso de Brecilia, para encontrarse con la chamán Clarissa, la cual podría tener respuestas a sus preguntas. Por último, ordenó a Eldriss que regresara junto a Arvaniel, para informarle de la nueva situación. Además le pidió a Linael, que ya tenía a su lado a Cola Negra, que les acompañara, sin embargo el elfo dalishano se negó. Los chasind junto a la joven elfa dalishana desaparecieron en la espesura y atrás dejaron a Linael y Cola Negra, que permanecieron inmóviles bajo una lluvia intensa.


Arvaniel y Rylan regresaron al campamento con un viejo tronco, que según el noble elfo tenía las dimensiones exactas para preparar su “lanza mágica”. Telmo se unió al grupo y junto a Rylan quitaron todas las ramas, hasta que dejaron el pesado tronco completamente pelado. Arvaniel sacó de su petate el filo de hierro negro y lo insertó con precisión en la punta. La verdad es que parecía una lanza gigante, pero según pudieron comprobar Telmo y Rylan al intentar levantarla era excesivamente pesada y no tenían muchas esperanzas en los polvos mágicos del elfo para elevar el tronco y poder lanzarlo contra el dragón. Eyra y los enanos vieron como la tormenta que estaba cayendo sobre el bosque de Brecilia no llegaba hasta su campamento, debido a las extrañas nubes verdosas que rodeaban las colinas y parte del bosque cercano. Por último, tras una cena ligera y repartir las guardias correspondientes, todos se marcharon a dormir con la esperanza de que Euphraty regresara a la mañana siguiente.

A varios kilómetros de allí, Euphraty avanzaba rápidamente junto a los chasind a través de la espesura, bajo una lluvia intensa, pero por suerte el anciano tenía el camino completamente memorizado y marcaron un buen paso, hasta que decidieron acampar en una pequeña cueva para pasar la noche. Euphraty prácticamente no durmió nada, debido a la intensa tormenta y el frío que le había calado los huesos. Las mujeres chasind se encargaron de las guardias y el anciano se quedó dormido en un oscuro y húmedo rincón...


¿Encontrará Euphraty las respuestas a sus preguntas con los bárbaros chasind?, ¿Cuál será el siguiente paso del extraño Linael y el malvado Cola Negra?, ¿Podrá la "lanza mágica" de Arvaniel acabar con el dragón?, ¿Regresará Jarley a la Ermita abandonada ahora que le atormentan los fantasmas de la grieta del Velo?... Estás y más preguntas deberán tener respuesta en futuras sesiones.

Espero que os guste nuestra campaña,

Un saludo a tod@s

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