Campaña de DRAGON AGE en el club ARS LUDICA. Sesión 23 Triste funeral en el pueblo de Cyllian

Hola amig@s de albinusrol, hoy continuamos nuestra serie de entradas dedicadas a la Campaña del juego de rol DRAGON AGE, que estoy dirigiendo en el Club ARS LUDICA junto a mis amigos Dani "Danpe", Fede "Scarver", Francisco "Telmo" y Alejandro, donde quiero compartir con tod@s vosotr@s el resumen de cada sesión y mis técnicas e ideas que estoy utilizando para las partidas como director de juego.



 Preparación y dirección de la sesión

En primer lugar, sí queréis saber más de este juego, os recuerdo que nuestro compañero Fede "Scarver" nos dejó dos reseñas en el blog: Dragon Age. Caja básica. Manual del jugador y Dragon Age. Caja básica. Manual del director del juegoAdemás en albinusrol hemos jugado la partida La Maldición dalishana en youtube.



Como bien sabéis, la sesión 22 finalizó con el combate frente al extraño ser cubierto de cenizas y pequeñas llamas, que arrastraba en una de sus garras el cuerpo sin vida de Frek, la valerosa ayudante del alguacil. Se trataba de un espectro de ceniza que había cruzado el velo y pretendía propagar el caos por la región. Los héroes no eran capaces de dañar al monstruo con sus armas, así que Jarley utilizó su conjuro de armas de hielo para dañar al espectro con frío gélido. Finalmente el inquisidor Ezequiel ofreció a Burul su espada mágica fabricada con acero veridio, convirtiendo al espectro en un montón de polvo y ceniza que desapareció en el viento nocturno. 

Nuevos objetivos y misiones para desarrollar la campaña

En esta sesión los héroes debían recuperase del combate con los perros demoniacos y el espectro de ceniza. Mí intención era mostrar las consecuencias de la fatídica noche en el pueblo de Cyllian y sus habitantes. Además es un buen momento para que los personajes jugadores definan los siguientes pasos a seguir como grupo. 

Cómo os dije en la sesión anterior, a pesar del ataque demoniaco, aún quedan arcos pendientes que debo desarrollar; el final del dragón de la Ermita Abandonada, el arco del Inquisidor Ezequiel, la misión encomendada por Flemeth a Euphraty..., y por supuesto los acontecimientos previos al primer videojuego Dragon Age Origins con la aparición de los engendros tenebrosos en Ferelden. Además el personaje de Cola Negra va a empezar a instruir a Jarley para que se convierta en un Mago de Sangre. El joven mago tiene claro que quiere llegar a su máximo potencial y no descarta escoger la opción más oscura para conseguir su objetivo.


En cuanto al acercamiento de Burul con el resto del personajes jugadores. Tengo en mente dos opciones: En primer lugar me gustaría preparar un dungeon donde los héroes tengan la oportunidad de conseguir oro y objetos mágicos, porque tras la lucha con el espectro de ceniza me percaté que el grupo de aventureros dependía en exceso del personaje de Jarley para hacer daño mágico a criaturas inmunes al daño normal. En segundo lugar, el mercenario qunari conoce al Arl Gallagher y sería clave para devolver el anillo que tenía Waldric Mano Sangrienta. Esta aventura ayudaría a que el grupo estuviese más cohesionado. Además la lucha con el espectro de ceniza y los perros demoniacos ha establecido esos primeros lazos entre los personajes jugadores, a pesar de que Burul aun sigue las órdenes del Inquisidor Ezequiel Roglic.


Por último, creo que en las próximas sesiones los personajes comenzarán a explorar Ferelden, para realizar las misiones que tienen pendientes. Ha llegado el momento de ir desarrollando el arco del Inquisidor Ezequiel y sólo las acciones de los personajes jugadores determinaran hacia donde conduce su historia. 

Resumen de la sesión

En esta nueva sesión los héroes recuperaron fuerzas tras el combate con el espectro de ceniza y los perros endemoniados. En la posada El Espíritu Ceñudo estuvieron
 planeando el itinerario para pasar por Lothering, Risco Rojo, La Torre del Círculo, Orzammar y las montañas de la Espalda Helada. De esta forma cubrirían los distintos objetivos que tenían en mente. Además, el mercenario Burul se enfureció con los campesinos de Cyllian, al ver que la torre del vigía estaba mal construida. Por último, el Inquisidor Ezequiel ofreció un responso en la plaza del pueblo, para despedir a las 16 víctimas mortales del ataque de los perros corrompidos. A continuación os dejo el resumen de esta sesión 23:

Unos golpes en la puerta despertaron al enorme mercenario qunari, el cual se había quedado dormido sentado sobre su camastro, agotado tras la lucha nocturna. El inquisidor Ezequiel entró en la estancia y le pidió que despertara al funcionario del ayuntamiento Mereth. Aún no había amanecido y el frío acompañó al entumecido mercenario hasta la puerta del funcionario. Golpeó con los nudillos en la madera, antes de juntar sus manos y restregarlas para calentarse mientras esperaba a Mereth.


Al entrar en el salón de actos, Ezequiel estaba firmando unos documentos y tardó unos minutos en levantar la cabeza para observar a los presentes. En primer lugar, felicitó al qunari por haber derrotado al espectro de ceniza, antes de entregarle una orden sellada que instaba al alguacil Tarl Dale y algunos parroquianos, a preparar y transportar cubos de agua para enfriar los rescoldos de la torre de la colina. A continuación le ordenó que bajara hasta la entrada sur del pueblo, con el objetivo de supervisar los trabajos finales en la torre de vigilancia. El mercenario bajó a la plaza del ayuntamiento donde se encontró con el alguacil y su ayudante. Aprovechó para entregar la orden de Ezequiel, antes de continuar su camino en dirección a la posada. Su intención era desayunar, antes de supervisar la construcción de la torre de vigilancia.


Mientras, en la posada, Jarley canturreaba con una sonrisa en los labios a la vez que llenaba un buen tazón de leche para desayunar. Bajo la mesa, su perro Cola Negra mordisqueaba un gran hueso. Prácticamente no había ruido, porque debido al ataque de los perros endemoniados durante la noche, casi no había parroquianos en la sala. El joven mago agradecía que no hubiera tanto bullicio en el gran salón, como era habitual a esas horas. Además, su tío Haran le felicitó, a primera hora de la mañana, por salvar la vida a toda su familia, cuando tomó la difícil decisión de no dejar entrar al pobre Pascal y al enorme perro demonio que venía tras él. En ese momento llegó Burul a la posada y los parroquianos, que tenían que trabajar en la torre de vigilancia, se marcharon rápidamente. Sólo quedó Jarley en la mesa más grande del local, el cual no dudo en invitar al mercenario a desayunar en su mesa, con un gesto de su mano.


En la casa donde vivían los elfos, el viejo Lindel había preparado un frugal desayuno a base de semillas y plantas, que Telmo y Eyra rehusaron formalmente para ir a desayunar a la posada. Sin embargo, Euphraty si compartió el desayuno con el anciano y su malherido vecino, que estaba sentado en la vieja mecedora de Rylan. Después de recoger la mesa, Lindel animó a Euphraty a ir a la posada en busca de sus amigos y despidió a la chica desde la puerta de la casa.

Cuando la joven elfa dalishana llegó al Espíritu Ceñudo todos estaban desayunando, así que tomó asiento y probó algunos bocados. El resto estaba hablando de los 16 cadáveres que dejaron los perros endemoniados y aprovecharon para inspeccionar las escasas pertenencias que encontraron en la torre de la colina. Jarley estudió las hojas sueltas que instruían al lector con esquemas y dibujos, para la realización de un ritual que atrajese a un espectro de ceniza a cambio del sacrificio de un alma. Decidió guardar las hojas en su zurrón, antes de leer el diario de Sirio, donde en las últimas páginas al enterarse de la muerte de su hija Freya, le maldecía e insultaba en varias ocasiones. Telmo aprovechó para hablar con Burul sobre la espada mágica del Inquisidor Ezequiel y los dos decidieron hacerle una visita para ver cómo conseguir mejorar su propio equipo.


Después de desayunar, Burul y Telmo fueron a inspeccionar los trabajos de construcción en la torre de vigilancia, antes de ir a visitar al Inquisidor en el Ayuntamiento. Al llegar, Ezequiel aprovechó la visita de Telmo para llamar mentirosa a Euphraty, por ocultarle información sobre la aparición de los engendros tenebrosos en Ferelden. Sin embargo, a pesar de su oratoria, quedo decepcionado al ver que Telmo solo estaba interesado en su espada mágica y no en los problemas políticos que podrían acarrear las mentiras de la elfa dalishana. A continuación, Ezequiel les dijo que si estaban interesados en adquirir una espada como la suya, partieran al pueblo de Risco Rojo donde el herrero local era una auténtica eminencia, capaz de fabricar armas mágicas siempre que tuviesen los materiales adecuados y el dinero para cubrir los costes de fabricación. La conversación se alargó hasta la hora de comer, así que tanto el hombre de Ferelden como el mercenario se despidieron de Ezequiel y regresaron a la posada.


Jarley aprovechó la mañana para dar un paseo junto a su perro Cola Negra. El animal, que podía hablar directamente a la mente del joven mago, le animó a que aprendiera la prohibida magia de sangre bajo su tutela. Para empezar su nueva formación y volverse más fuerte, sopesaron la opción de regresar a la rotura del velo cercana al campamento dalishano, a pesar de que el Dragón aun podría estar allí.


Eyra y Euphraty estuvieron toda la mañana en los restos de la capilla del pueblo, curando a los heridos y dando el pésame a muchos de los ciudadanos. Algunos de ellos agradecieron a las elfas su apoyo y recordaron la figura de Rylan, que era un hombre muy querido en el pueblo.


Todos volvieron a coincidir en la posada de los Mullin a la hora de comer y en la sobremesa, Jarley intentó convencer al resto del grupo para que le acompañaran hasta el campamento dalishano, como un favor personal. Telmo y Eyra se enfadaron con el joven mago, porque sospechaban que Cola Negra podría estar manipulando a Jarley. Burul no estaba dispuesto a desobedecer a Ezequiel por el mago y Euphraty terminó la discusión, recordando a Jarley el pacto que había hecho con Flemeth, la bruja de la espesura, que había cerrado la grieta del velo a cambio de un favor que tenía pendiente la elfa dalishana. Después sacaron un mapa de Ferelden y fueron planeando el itinerario para pasar por Lothering, Risco Rojo, La Torre del Círculo, Orzammar y las montañas de la Espalda Helada.


Los héroes estaban disfrutando de una agradable sobremesa en la posada El Espíritu Ceñudo, cuando entraron dos labriegos para informar a Burul de la finalización de la torre de vigía, que debía servir para avistar al dragón en caso de acercarse hasta los alrededores de Cyllian. Todos se levantaron y se dirigieron a la parte trasera de la posada, junto al establo, donde se había construido el cercado improvisado con animales de granja y la torre de vigía.


Los labriegos no se acercaban mucho a Burul y comentaron que no tenían piedra suficiente para afrontar la obra. La verdad, es que el mercenario quedó muy decepcionado al ver que los últimos tramos de la torre estaban mal construidos. Los tramos más cercanos al suelo eran más anchos y según iban ganando altura se estrechaban a modo de chimenea. Los atemorizados campesinos 
afirmaban que no eran capaces construir correctamente los tramos superiores y Burul furioso empezó a soltar guantazos a diestro y siniestro. Euphraty hastiada del trato que recibían los labriegos a manos del brazo ejecutor del Inquisidor, amenazó a Burul con una daga y Telmo agarró fuertemente al enorme qunari por el hombro, pidiéndole que se calmara un poco.


El mercenario sabía que el Inquisidor no estaría satisfecho con la construcción de la torre, pero golpeando a los campesinos solo conseguiría descargar su frustración y tampoco quería enfrentarse a los héroes. Empezó a calmarse cuando apareció el alguacil Tarl Dale, el cual les informó del responso anunciado por Ezequiel Roglic en la plaza del pueblo, para despedir a las 16 víctimas mortales del ataque de los perros corrompidos. En la posada, solo quedó Kesla Mullin, mientras que el resto de parroquianos y vecinos cogió calle arriba hasta la plaza del pueblo, donde la muchedumbre se agolpaba cerca de los ataúdes. Finalmente el Inquisidor Ezequiel ofreció a la plebe un emotivo discurso, antes de regresar al Ayuntamiento junto al mercenario qunari...

¿Se transformará Jarley en un peligroso Mago de Sangre bajo la tutela de Cola Negra?, ¿Por qué Ezequiel ha cambiado su actitud con Euphraty, después de darle las escrituras de la casa de Rylan?, ¿Cuáles serán las consecuencias de la deficiente construcción de la torre de vigía?... Estás y más preguntas deberán tener respuesta en futuras sesiones.

Espero que os guste nuestra campaña,

Un saludo a tod@s

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